Regala responsalidad, no animales
En estas fechas hablamos de ilusión, de sorpresas y de regalos. Pero hay algo
importante que conviene recordar, especialmente cuando hay niños en casa:
un animal no es un regalo.
En este post te damos algunos consejos para vivir unas fiestas tranquilas y
seguras junto a tu perro o gato.
Un gato o un perro no llega a casa para crear ilusión un día. Llega para formar parte
de una familia durante años. Con necesidades, cuidados diarios y con una
responsabilidad a largo plazo.
Un animal no se guarda cuando terminan las fiestas
Cuando pasan los Reyes, el animal sigue ahí.
Y seguirá necesitando, cada día:
Signos frecuentes de miedo:
- Atención veterinaria
- Alimentación adecuada
- Tiempo, paciencia y estabilidad
- Intentos de escapar
- Cuidados cuando enferme o envejezca
Muchas decisiones tomadas con buena intención, pero sin reflexión previa, terminan
generando estrés, problemas de comportamiento o, en el peor de los casos,
abandono.
La responsabilidad empieza antes de que llegue a casa
Adoptar o convivir con un animal debería ser siempre una decisión meditada y
compartida por todos los miembros de la familia.
Algunas preguntas clave antes de dar el paso:
- ¿Tenemos tiempo y estabilidad ahora y a medio plazo?
- ¿Podemos asumir los gastos veterinarios, también cuando surjan
imprevistos? - ¿Conocemos las necesidades reales de esta especie?
- ¿Estamos preparados para cuidar de él toda su vida?
Si hay dudas, lo más probable es que ahora no sea el momento.
Las casas de acogida: una forma responsable de ayudar
Muchas personas sienten el deseo de ayudar, pero saben que no pueden
comprometerse a una adopción definitiva.
En esos casos, las casas de acogida son una alternativa valiosísima.
Las protectoras necesitan de forma constante hogares temporales donde los
animales puedan:
- Recuperarse del estrés
- Recibir cuidados básicos
- Socializar
- Prepararse para una adopción responsable
👉 Acoger no es “menos compromiso”: es una forma consciente y solidaria de ayudar,
adaptada a la realidad de cada familia.
Educar también es regalar valores
Estas fechas son una oportunidad para transmitir a los más pequeños que querer a
un animal no significa recibirlo como sorpresa, sino respetarlo y cuidarlo.
Existen muchas formas de fomentar ese vínculo sin regalar un animal:
- libros y cuentos
- Visitas a protectoras
- Colaborar como casa de acogida
- Aprender juntos qué necesita un animal para vivir bien
La adopción, cuando llega, debe hacerlo con calma y conciencia.
Nuestro mensaje como centro veterinario
Cada año vemos animales que llegan a consulta con miedo, estrés o problemas
derivados de decisiones precipitadas.
Por eso creemos que el mejor regalo es la responsabilidad, y el mejor comienzo
para un animal es una familia preparada.
Si estás pensando en convivir con un animal, infórmate, pregunta, reflexiona… y da
el paso cuando estés seguro.
Centro Veterinario Ciudad Naranco
Comprometidos con el bienestar animal, también fuera de consulta