La enfermedad periodontal en gatos
Una patología silenciosa pero muy frecuente
😺🦷
Aunque la boca de un gato pueda parecer normal, es una de las zonas donde más dolor oculto encontramos en consulta. Los signos suelen ser discretos y muchos gatos continúan comiendo con aparente normalidad, incluso cuando hay inflamación o molestias.
La enfermedad periodontal es una de las patologías orales más comunes en gatos adultos. Comienza con la acumulación de placa bacteriana y progresa con inflamación de encías y pérdida de soporte dental si no se trata.
¿En qué consiste y por qué aparece?
La placa se deposita sobre los dientes y provoca irritación de las encías.
Con el tiempo, esta inflamación puede avanzar y generar:
- Mal aliento persistente
- Encías sensibles o rojas
- Molestias al masticar
- Dolor que pasa desapercibido
En gatos, los signos tempranos son muy poco evidentes, por eso la detección precoz es esencial.
¿Puede ser otra cosa? 🤔
Sí. La boca del gato puede presentar otras patologías diferentes que también causan dolor, como:
- Lesiones de reabsorción dental (muy comunes y muy dolorosas)
- Gingivoestomatitis felina (inflamación severa de toda la boca)
- Fracturas o heridas locales
No todas se ven a simple vista; algunas solo se detectan con radiografías intraorales.
Por eso es importante que un veterinario evalúe exactamente qué está ocurriendo.
Señales que pueden indicar un problema oral 🐾
- Mal aliento que no mejora
- Encías enrojecidas
- Salivación excesiva
- Dejar caer comida o masticar “raro”
- Preferencia por comida húmeda
- Acicalamiento disminuido (pelaje más sucio)
- Cambios de comportamiento: menos juego, más irritabilidad
👉 En gatos, los pequeños cambios de rutina son una pista importante de dolor.
Cómo se diagnostica
La exploración visual ayuda, pero no es suficiente.
Para un diagnóstico completo se necesita:
- Exploración de la boca bajo anestesia
- Radiografías intraorales, imprescindibles para ver raíces y lesiones ocultas
Solo así puede saberse qué dientes están afectados y cuál es el tratamiento adecuado.
Tratamiento y prevención
El tratamiento principal es la limpieza dental profesional, que permite eliminar sarro por encima y por debajo de la encía, pulir los dientes y tratar piezas dolorosas.
Después, la prevención combina:
- cepillado progresivo en casa
- pasta dental específica para gatos
- revisiones periódicas (anuales o semestrales en gatos mayores)
Muchos tutores notan cambios muy positivos tras el tratamiento: su gato vuelve a acicalarse, comer mejor y mostrarse más activo.
¿Cuándo consultar?
Si observas mal aliento persistente, encías rojas, dolor al comer o cualquier cambio en su comportamiento, es un buen momento para revisarlo.
Y si hace más de un año desde su última revisión oral, conviene actualizarla.
Cuidar la salud dental de tu gato es clave para su bienestar a largo plazo.
Beatriz Terán
PGCert Medicina Felina
Centro Veterinario Ciudad Naranco